La manzanilla es usada desde hace milenios como estimulante digestivo, antiespasmódico, antiinflamatorio e inhibidor de la secreción gástrica contra los disturbios gastrointestinales, contra las úlceras estomacales, cólicos y diarreas, acidez, indigestiones, fermentaciones y flatulencias. También está indicada como antihemorroidal.
La manzanilla tiene actividad sedativa y tranquilizante del sistema nervioso. Es antipirética. Tiene propiedades antioxidantes y regula estados de angustia.
La manzanilla es una de las hierbas más difundidas para uso medicinal, por sus cualidades benéficas para la salud.



